¿Por qué tratar de construir un “espacio cultural", y no abandonarnos simplemente a la tarea de poner obras en escena? ¿Por qué intentar que un pequeño teatro albergue también la posibilidad de vincularse con otras disciplinas, aunque sea sencillamente a través de algunos seminarios? 
Tal vez, porque entendemos que si el arte, en especial el teatro, tiene algo para aportar, más allá de entretener, conmover, provocar o cuestionar, ese algo es una especie de saber; un saber que atañe al  fondo de la existencia humana; un saber que podría ayudarnos a encontrar alguna medida de las cosas.
Pero, ¿no es acaso ese fondo un mero lugar imaginario que poco tiene que ver con nuestras preocupaciones usuales? ¿Y por qué atender aquello que solamente nos distrae de nuestros propósitos y nos encamina a ninguna parte? Peor aún, ¿por qué hurgar y buscar alguna medida en aquello que solamente pone en duda lo conocido y aceptado?
Quizás, porque es precisamente allí,  en ese espacio, donde el teatro ha construido históricamente su ámbito de pensamiento y acción; y es allí, a su vez, donde podría aparecer la posibilidad de hallar sentido a nuestro destino humano, a partir de la determinación de escuchar lo que el arte, y la vida, podrían tener para decirnos. 
Pero, ¿no sería esta una exagerada pretensión? Y además, ¿escuchar qué? ¿Escuchar a quiénes?

Escuchar a aquellos poetas que hablan desde la profunda resonancia de sus obras, prestando atención a sus palabras e intentando ponerlas de manifiesto en su inasible y misteriosa dimensión. 
¿Y tendría esto algún verdadero sentido?

Podría tenerlo, puesto que el lenguaje es el fondo que sostiene toda cultura, y la cultura es aquel saber sobre el que todo pueblo funda su accionar.
Queremos entonces, en nuestro pequeño y querido espacio convocar a quienes quieran compartir esta experiencia del teatro, y de su diálogo con otras disciplinas, a vislumbrar nuestra existencia desde otro lugar, el del arte y la palabra poética.

¿Por qué desde allí?

Porque es un ámbito que a lo largo de su historia ha indicado que también hoy - quizás hoy más que nunca -, en un mundo gobernado por la avasallante tecnología y el despiadado mercantilismo, podría ayudarnos a encontrar un nuevo, y quizás viejo, saber.
Este es el viaje que hemos decidido realizar; tal vez el de esa pequeña y aventurera golondrina que, abandonándose confiadamente al instinto, se deja guiar a tierras desconocidas por el calor de su sol.

Buenos Aires, Mayo de 2019

"Y por eso le ha sido dado al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje, para que dé fe de lo que él es..."
Friedrich Hölderlin

"En este mundo del teatro, en este teatro del mundo, todos van de aquí para allá gobernados por sus ambiciones, su vanidad, sus emociones, en busca de un momento de placer, de gozo, de olvido; y en eso termina convirtiéndose la vida, en una angustiosa y permanente huida... Pero lo que ellos no pueden ver, ni pueden percibir, es que escapando del sufrimiento y del dolor, pierden también la posibilidad de lo mágico, de lo sublime, porque ellos pierden a su vez la posibilidad del amor..."

EL TESTIGO

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